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¿Para qué crear una comunidad y realmente la necesitas?

Antes de la plataforma, el precio y el logo, hay cuatro preguntas honestas que deciden si tu comunidad durará o se vaciará a los tres meses
¿Para qué crear una comunidad y realmente la necesitas?
Las 4 preguntas honestas que deberías hacerte antes de construir tu comunidad digital.

No voy a mentirte y, aunque me juegue en contra, voy a decirte una verdad: No todo el mundo debe (o puede) construir una comunidad.

Sí, es así.

Los pocos fracasos que he tenido cuando comencé como community builder (aunque a mí me gusta más llamarlo «arquitecta de comunidades») fueron porque no evaluamos 4 preguntas básicas antes de avanzar.

Pensé que tener un buen propósito alcanzaba, pero hay más cuestiones por analizar .

Las primeras preguntas son las más fáciles de imaginar, pero las últimas casi nadie las plantea y menos aún las analiza en profundidad.

Las cuatro preguntas honestas que deberías responder antes de abrir la puerta

Antes de elegir plataforma, antes de pensar en el precio, antes de diseñar el logo o escribir la descripción perfecta, hay cuatro preguntas que deciden si crear una comunidad va a tener sentido de verdad para ti o si vas a acabar con un grupo más de los que se vacían a los tres meses.

No son cuestiones de estrategia, son preguntas de honestidad, y hacen la diferencia entre una comunidad que dura y una que se abandona.

Yo misma las descubrí y me las hice antes de crear mi propia comunidad. Y por eso escribo esto.

Te cuento por qué importan, y te lo cuento con mi propia comunidad —el Me Niego Club— encima de la mesa, porque las teorías bonitas se caen enseguida y los ejemplos reales, no.

🤓
¿Sin ganas de leer? Aquí va el resumen (TL;DR): No todo el mundo debería crear una comunidad, y decírtelo me juega en contra, pero es la verdad. Antes de elegir plataforma, precio o logo, hay cuatro preguntas honestas que deciden si la tuya va a durar o se vaciará en tres meses: ¿para qué quieres liderarla, por qué querrían unirse los demás, qué problema concreto resuelve y cuánta pasión sientes de verdad por esto? No son preguntas de estrategia; son de honestidad. Una comunidad que nace de una necesidad real, que sabe para quién es y qué resuelve, y que lidera alguien a quien le importa, parte con una ventaja que ningún lanzamiento puede darte. Empieza por las preguntas: la plataforma puede esperar.

¿Qué verás en este artículo?

  • Por qué no todo el mundo debería (ni puede) crear una comunidad
  • Pregunta 1 · ¿Para qué quieres liderar una comunidad?
  • Pregunta 2 · ¿Por qué van a querer formar parte tus miembros?
  • Audio con las últimas preguntas clave en las que debes ser muy honesta

Pregunta 1: ¿Para qué quieres liderar una comunidad?

La motivación con la que arrancas es exactamente la que vas a necesitar el día que la cosa se ponga cuesta arriba; por eso conviene mirarla de frente antes de empezar.

¿De verdad es necesario crearla?

¿Es el modelo que se adapta a tu forma de conectar mejor con tus clientes?

Hay motivaciones que se agotan rápido: el subidón del lanzamiento, las ganas de tener algo nuevo que enseñar, la presión de la moda de que «hay que tener comunidad».

Pero hay motivaciones que aguantan de verdad, que son las que nacen de una necesidad propia, real, a la que todavía nadie te había dado respuesta.

⛰️ En mi caso, el para qué del Me Niego Club no nació de una hoja de cálculo ni de una estrategia de negocio; nació de llegar en pleno invierno a la sierra norte de Madrid, emprendedora, pero sin nadie cerca que hablara el mismo idioma del negocio (mucho jubilado y funcionario por esta zona 😛), y de no querer bajarme más de una hora hasta la ciudad cada vez que necesitaba esa conexión humana emprendedora.

Esa necesidad genuina es la que le dio autenticidad desde el primer día.

Y eso no se simula.

Así que la pregunta honesta, la incómoda, es esta: ¿harías esto aunque no te diera ni un euro?

Si la respuesta es no, probablemente la motivación que hoy sientas para empezar a plantearte la creación de tu comunidad no te alcance para sostenerla cuando nadie esté mirando.

Pregunta 2: ¿Por qué van a querer formar parte tus miembros?

Una comunidad no se construye alrededor de lo que tú quieres dar; se construye alrededor de lo que tus miembros necesitan encontrar, y esa diferencia lo cambia todo.
Deb Shell

Una audiencia recibe tus mensajes en una sola dirección, mientras que una comunidad es gente que se habla entre sí.

⛰️ La mayoría de quienes entran al Me Niego Club no vienen buscando principalmente contenido ni formación.

Buscan sentirse menos solos en un mundo donde poquísima gente entiende lo que significa emprender desde un sitio pequeño, desde la sierra, desde fuera de la ciudad.

Hay algo muy concreto en compartir los mismos códigos: saber dónde está el mejor pan del pueblo y saber también dónde apoyar la economía local eligiendo a otro emprendedor de la zona. Esa mezcla de conexión humana de verdad y aprendizaje aplicable en producto, gestión y ventas es lo que hace que el vínculo pese más que el de cualquier curso online.

Lo que alguien trae al entrar es una necesidad de ser entendido. Lo que se lleva al quedarse no es solo conocimiento nuevo: son amistades reales.

Antes de abrir, contéstate con precisión: ¿sabes exactamente qué viene a buscar tu miembro ideal cuando llega, y qué se lleva cuando se queda?

Hasta aquí, las dos preguntas que casi todo el mundo se hace: tu para qué y el de tus miembros.

Pero faltan dos. Las incómodas.

Las que casi nadie se plantea y, sin embargo, son las que deciden si tu comunidad sigue abierta dentro de un año o se apaga en tres meses.

Y estas dos no te las escribo: te las cuento en audio, al oído, 👂 en profundidad para que puedas tener tu propia secuencia de decisión, además de compartir ejemplos.

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